No vuelve libre de culpas a México el general Salvador Cienfuegos: un enorme bagaje de pruebas (reunidas a lo largo de años por la DEA), que ya ha sido entregado a la Fiscalía General de la República, lo acompaña.

No es el suyo un regreso triunfal. No es esta acción estadounidense prueba de su inocencia.

Los delitos que se le imputan fueron cometidos en nuestro país y debe, por tanto —ese es el compromiso solemne—, ser investigado, juzgado y en el caso de hallársele culpable condenado de conformidad con nuestras leyes.

@epigmenioibarra