¡Es inmoral usar las necesidades de la gente más pobre para hacer política! Víctimas en este juego perverso de la derecha chihuahuense son los compañeros tarahumaras que motivados por la promesa de recibir 1,500 pesos a la semana por familia, aceptaron pernoctar en el zócalo donde más de una ambulancia ha levantado a enfermos de COVID. Los compañeros están en un lugar que no conocen y que no entienden, con un clima completamente adverso, lejos del hogar y sin un peso.

Por Berna Valle @BernaValle1

La semana pasada, en un penoso evento o performance ⏤como lo llamó nuestra jefa de gobierno⏤  desfilaron un nutrido conjunto de personas por el centro de la Ciudad de México. Algunas estaban pagadas, otras furiosas, pero la mayoría convencida de sus reclamos o eso aparentaban. Exigían que nuestro presidente abandonara el gobierno de México, ipso facto.

Debo confesar, que sentí un poco de pena y enojo al ver los videos en donde gritaban cosas como ‘fuera el dictador’, ‘matemos al genocida’, ‘López vas a morir’. Al terminar con la catarsis de rabiosas consignas, un puñado de feligreses del odio se pusieron a hacer una misa en el Zócalo, acompañados de los curas de Catedral. 

Pero la performance no terminó ahí. Una vez en solitario, al menos una comunidad rarámuri que acarrearon desde Chihuahua, se instaló en algunas de las 300 tiendas de campaña vacías sobre la plancha del Zócalo capitalino. Los compañeros tarahumaras motivados por la promesa de recibir 1500 pesos a la semana por familia, aceptaron pernoctar el tiempo que sea necesario en la capital.

Al siguiente día del triunfal evento, llegó Ehecatl. Un fuerte aire levantó las tiendas de campaña vacías, y volaron por todo el Zócalo. Mientras tanto, un grupo de ciudadanos dedicados a documentar a la derecha, grabaron todo y lo subieron a las redes. Las burlas, no dieron tregua a los feligreses del odio, también conocidos como empleados del FRENAAA. 

No obstante, el drama no termina ahí. Ni siquiera ha pasado una semana desde la instalación del Zócalo, y más de una ambulancia ha levantado pacientes del plantón por COVID. Ni siquiera puedo imaginar la desesperación. Enfermos, en un lugar que no conocen y que no entienden, con un clima completamente adverso, lejos del hogar y sin un peso.

Para mi es claro que solo hay una víctima en este juego perverso de la derecha chihuahuense: los más pobres. La derecha nuevamente nos muestra lo fácil que es usar a los ciudadanos más pobres como si se tratara de personas sin alma, a las que se les puede enviar a la intemperie en medio de la pandemia más grave de la historia, pasando hambre y frío. Para este grupo de la derecha la vida vale menos de 1500 pesos a la semana. 

Pero, por otro lado ¿dónde están nuestros representantes del cambio verdadero en Chihuahua? ¿Por qué los ciudadanos rarámuris que pertenecen a las comunidades más pobres de México, no cuentan con las condiciones económicas, políticas y sociales del Estado del Bienestar? 

Es urgente atender la crisis sanitaria que se gesta en el Zócalo, y también es urgente resolver la crisis social de Chihuahua que los arrastró hasta la Ciudad de México.

Quienes votamos por el cambio verdadero, votamos para que la inmoralidad no se volviera a repetir.  ¡Es inmoral usar las necesidades de la gente más pobre para hacer política! 

Yo le pido a mis compañeras y compañeros morenos, que en lugar de insultos, mejor les llevemos algo de esperanza. Información sobre los programas de gobierno y los 95 compromisos de 100, que ya se han cumplido. 

Los chihuahuenses que están en el plantón del Zócalo, deben saber que no están solos. Todavía están a tiempo de elegir a un buen gobernador para Chichuahua, uno que no tenga contubernios políticos con la familia, intereses creados, o que esté financiada por grupos criminales. 

Elijan a una persona que entienda de amor, compasión y justicia social. #Morena es la esperanza de México.

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M21

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