Con eso de que la censura está de moda, hecho que hasta provocó que la mismísima estatua de la Libertad se pusiera verde del coraje, el presidente Andrés Manuel López Obrador lanzó la propuesta de crear una red social hecha en México

¿Y por qué no? El asunto, aunque a muchos pueda parecer una ocurrencia, México tiene la capacidad para hacerla y dejar de seguir inflando la multimillonaria cuenta en dólares de los dueños de las redes, dueños también la información de cada uno de los usuarios.

Según Statista, empresa que provee datos de mercado e información sobre los consumidores, en junio de 2020, México contaba con 95.3 millones de usuarios de Facebook, de los cuales el 51 por ciento son mujeres.

Jugosas ganancias

Dicha red social, señala Statista, cuyo dueño y fundador es el joven multimillonario Marck Zuckerberg, generó ingresos en 2019 por más de 70 mil 500 millones de dólares a nivel mundial.

Es decir, que la popular red social que tiene atrapado al mundo entero –excepto a China donde tampoco hay Twitter porque ese país usa sus propias redes y fomenta la industria tecnológica interna–, además de cooptar a la humanidad, se hincha de billetes.

Tecnología propia

Por eso no resulta descabellada la propuesta del Presidente de México, quien instruyó al Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), las secretarías de Gobernación, Comunicaciones y Relaciones Exteriores, así como la Consejería Jurídica, a buscar opciones alternativas, para garantizar la libertad y evitar la censura. 

“Nosotros vamos aquí en México a atender este asunto; desde luego, buscando recoger opiniones. Lo que queremos en México es que se garanticen las libertades, cero censura, prohibido prohibir”.

Con la creación de las redes propias se pondría a salvo la libertad de las personas a expresarse:  “es no a la censura, sí a las libertades. Puede ser que no nos guste lo que dicen de nosotros, pero no tenemos el derecho a silenciar a nadie”.

Son benditas

Ahora que millones de usuarios están migrando hacia aplicaciones de mensajería instantánea menos “invasivas” y en tanto la propuesta toma forma, México podría dar la sorpresa.

Con ello, la forma de comunicar daría un viraje aún mayor y no solo por la distribución de las noticias, sino por el desarrollo de la tecnología propia. 

Aunque con la llegada de las redes sociales ese experimento, como dice el Presidente, ha creado algo así como un reportero en cada hijo te dio, las benditas redes cumplirían una función social, dejando de ser un negocio depredador, en este caso de la libertad y la intimidad.

“Es muy interesante lo que está sucediendo. Hay que defender la libertad, porque la libertad no se implora, se conquista, decía El Quijote: ‘Por la dignidad y por la libertad se puede arriesgar hasta la vida’, palabras más, palabras menos”.

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M21