El presidente López Obrador siempre da nota y para bien o para mal, a los opinantes no les falta tela de dónde cortar.

El punto es que los malquerientes llevan dos días señalando la  referencia a las caricaturas y otros programas de televisión del siglo pasado, haciendo a un lado el punto central que lanzó el mandatario.

En el colofón de la mañanera del jueves 14 de enero, antes de disponerse a tomar el habitual café con leche y pan, el líder del movimiento de regeneración nacional, honró la memoria de Jorge Arvizu.

Conocido como el Tata, por su personaje en el programa Mis huéspedes, protagonizado por María Victoria. Corrían la década de los setenta y Arvizu, haciendo un papel de anciano, vestido en bata y pantuflas, gritaba pidiendo un pan dulce: “quiero mi cocol”.

Y fue ese el detonante en la mañanera, antes de despedirse para ir a tomar su café con leche y pan, que le vino a la memoria el personaje, a quien reconoció por ser uno de los precursores del movimiento de transformación. 

Honor a quien honor merece

Arvizu, el Tata, fallecido en 2014, se desarrolló en el medio artístico y del espectáculo siendo un actor destacadisimo en el doblaje.

Dio voz a Benito Bodoque de la serie Don Gato y su pandilla; a Pedro Picapiedra, Bugs Bunny, el Pato Lucas y otros personajes de dibujos animados. 

Otros personajes, de cuando la tele era en blanco y negro, fueron el despitado agente Maxwell Smart en la serie El Superagente 86, así como el lunáticol Tío Lucas de Los Locos Adams.

Ahora que hablé del desayuno, dijo el presidente, “hay un hombre que quiero recordar y que estos momentos sean en homenaje a su persona, compañero actor, Arvizu, el Tata que decía que quería su cocol.

“Ese hombre, desafiando todo -porque trabajaba como actor y dependía de un medio de comunicación- fue de los pocos que en su momento expresó su apoyo -él y su esposa, ya mayores- en favor de la lucha por la transformación de México”.

La mención no es menor. Sobre todo porque López Obrador y sus seguidores padecieron por años la persecución, la intolerancia política. 

Y como Arvizu, “cuánta gente participó en este movimiento para que se triunfara. Muchos, muchos, millones fueron precursores del movimiento. No nos vamos a olvidar nunca de ellos y, lo más importante, no vamos a fallar”.

Serénense

De ahí, que centrar los comentarios en la caricatura o creer que el mandatario pierde valiosos minutos en rendir homenaje a los personajes que han dado vida al movimiento, es evidencia de la estrechez del horizonte de los adversarios.

Ver que se desgarran las vestiduras, porque dicen que al hacer estas referencias es soslayar problemas tan importantes como la pandemia, es en verdad empecinarse en ver la paja en el ojo ajeno, sin darse cuenta de la viga que los enceguece.

Los malquerientes no solo exhiben su hipocresía sino también su falta de humor, se enojan de todo.

“Ayer le hicimos homenaje al compañero Arvizu y se enojaron porque pusimos Benito Bodoque. Estos andan de un humor que qué bárbaros, no se aguantan ni ellos mismos, o sea, ¿qué?, si Benito es de lo más ingenioso que puede haber. Entonces trending topic el Benito Bodoque. Se enojan de todo, o sea, ya serénense”.

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M21