No se llegará a conocer exactamente lo que es el mexicano, si no se descubre su voluntad más profunda, tal como se proyecta en los ideales de la comunidad

Autor indispensable para los mexicanos Samuel Ramos camina con nosotros de la tumba del vientre al vientre de la tumba. Nos acompaña desde antes que naciera en este México sin principio ni fin. Y sigue al lado de nosotros y tras el espejo.

Filósofo de los mexicanos, como se le nombró, extrajo de la cotidianidad una expresión que no nos atrevíamos a asumir y le puso palabras a lo que no queríamos pronunciar, en su obra escrita en 1934, El Perfil del Hombre y la cultura en México, que serviría de gran inspiración y a veces plagio a Octavio Paz en su Laberinto de la Soledad, publicada 16 años después.

Samuel Ramos nació en Zitácuaro, Michoacán. Fue un filósofo, académico y director de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional Autónoma de México

En 1909 ingresó al Colegio de San Nicolás de Hidalgo en Morelia. Allí publicó sus primeras páginas en la revista estudiantil Flor de Loto. En 1915 empezó a estudiar filosofía bajo la inspiración de su maestro, José Torres. Cursó el primer año de la carrera de medicina en Morelia, y en 1917 se trasladó a la Ciudad de México, donde cursó el segundo y el tercer año en la Escuela Médico Militar.

En 1919 se mudó a la Escuela de Altos Estudios; enseñó introducción a la filosofía en la Escuela Nacional Preparatoria y lógica y ética, en la Nacional de Maestros. Se especializó en la Sorbona, en el Collège de France y en la Universidad de Roma.

A su regreso a México continuó sus labores docentes y fue jefe de Extensión Universitaria. Posteriormente fue nombrado Oficial Mayor de la Secretaría de Educación Pública, para luego ser nombrado jefe del Departamento de Cooperación Intelectual de la misma Secretaría, carácter con el cual asistió al Congreso de Cooperación Intelectual reunido en La Habana, en 1941.

Doctor en filosofía (1944) por la Universidad Nacional Autónoma de México, dirigió la Facultad de Filosofía y Letras (1944-1952) y fue coordinador de Humanidades y maestro de carrera. Suscitó las preocupaciones sobre la ontología del mexicano, por lo cual se le ha considerado iniciador de la corriente llamada “filosofía del mexicano”; no obstante, consagró una atención muy especial a los temas relacionados con la estética.

Entre sus obras destacan: Hipótesis (1928); El caso Stravinsky (1929); El perfil del hombre y la cultura en México (1934), traducido al inglés por la Universidad de Texas, en Austin, en 1970; Estudios de estética, Ensayo sobre Diego Rivera (1935), Más allá de la moral de Kant (1938), Hacia un nuevo humanismo (1940), Historia de la filosofía en México (1943), Veinte años de educación en México (1951), La filosofía de la vida artística (1955), El problema del a priori y la experiencia y las relaciones entre la filosofía y la ciencia (1955), y Nuevo ensayo sobre Diego Rivera (1958).

Ingresó a El Colegio Nacional el 17 de septiembre de 1952. Su discurso de ingreso, una disertación sobre el valor de la obra de Antonio Caso, fue contestado por José Vasconcelos.

Samuel Ramos Magaña nació el 8 de junio de 1897 y murió en la Ciudad de México, 20 de junio de 1959.

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