Sector salud roto por corrupción
Opinión

Sector salud roto por corrupción

José García Sánchez
José García SánchezColumnista de Opinión18 de agosto de 2026 a las 10:14 h

Todo lo que sacuda al sector salud de su letargo es saludable. Se abusó de esta actividad hasta el cansancio. Las principales corruptelas surgen precisamente de esta fuente a lo largo de la historia y al parecer no tienen fin.

Las carencias del sector salud están en todos lados. En este sexenio se han inaugurado 32 hospitales y no representan todavía un alivio a la demanda, porque no basta el inmueble, sino camas, medicamentos, aparatos, equipo y médicos especialistas.

Es aquí donde la contradicción oficial surge y se asemeja a las conductas del pasado que tanto cuestionan. Calderón dijo inaugurar mil hospitales y no llegaron ni a 20; Peña Nieto, 40 en seis años. Es precisamente en la demanda de especialistas en la salud donde la burocracia, los intereses personales, la incapacidad y la corrupción detienen el avance de la actual administración en el sector salud.

A tanto han llegado los excesos de este embudo administrativo que paraliza la atención médica pública y privada, que se formó un bloque de instituciones educativas para denunciar una crisis en la Comisión Interinstitucional para la Formación de Recursos Humanos para la Salud, dependiente del sector salud, que encabeza David Kershenobich Stalinikowitz.

Las instituciones educativas que solicitan los permisos necesarios para echar a andar la instrucción a los especialistas en la salud dentro de sus aulas se encuentran con obstáculos no sólo burocratizados, sino con profundos intereses en el tema.

Se responsabiliza de mantener a propósito el rezago en la salud para proteger a los amigos de funcionarios públicos, como la Dra. Magdalena Delgado Bernal, quien encabeza Educación en Salud, y tiene en sus manos la Opinión Técnico-Académica, encargada de dar luz verde a los programas de enseñanza estratégicos. Pero es donde la opacidad se vuelve método de selección arbitraria y sólo aprueba a quienes están cerca de sus intereses.

La Dirección de Educación en Salud se encarga de autorizar los procesos más sensibles para el futuro de la medicina en el país: las Opiniones Técnicas Académicas, las asignaciones de plazas para internado de pregrado, el servicio social y, de manera fundamental, la organización y gestión del Examen Nacional de Aspirantes a Residencias Médicas. Todas estas actividades han sido cuestionadas desde hace muchos años, y todo sigue peor.

Este proceso está saturado de falta de ética, de profesionalismo, de transparencia y de apego a la ley, situación que pone en grave riesgo la formación de profesionales sanitarios en México.

La crisis de salud aumenta, mientras los intereses ganan espacios y no es la primera vez que se responsabiliza a la Dra. Delgado, ha sido acusada varias veces del desorden administrativo, falta de seguimiento normativo y trato inequitativo dentro del organismo.

Detener y sabotear los trámites para la creación de profesionales de la salud es un crimen. Más aún en momentos en los que deben importarse médicos de otros países para que cubran las necesidades de nuestro país, mientras se escatiman responsabilidades supeditadas a intereses personales.

Los encargados de otorgar el Reconocimiento de Validez Oficial de Estudios, RVOE, trámite que debe ser aprobado primero por la Comisión Interinstitucional para la formación de Recursos Humanos para la Salud, la Dirección de Calidad y Educación en Salud, y luego por la SEP. Las dos primeras representan un gran obstáculo para que el sector de preparación de profesionales empiece a moverse de su estado catatónico, creando un verdadero vía crucis a la hora de tratar de crear centros de estudios relacionados con la salud, que es una urgente necesidad en el país.

Quien sea responsable de supervisar esas actividades no puede dejar de castigar estos delitos impunes que atentan contra la vida y la salud de los mexicanos.

Comentarios

Cargando comentarios...

Deja tu comentario

reCAPTCHAPrivacidad - Condiciones