El presidente Andrés Manuel López Obrador declaró que la desaparición de los 43 estudiantes de la Normal Rural de Ayotzinapa, “es una espina que tenemos clavada en el alma” y refrendó su compromiso de no claudicar hasta encontrarlos y conocer la verdad.

En la ceremonia conmemorativa a los 200 años del Plan de Iguala, el primer mandatario subrayó que estando en Guerrero sería imperdonable no recordar los lamentables hechos ocurridos el 26 de septiembre de 2014, cuando fueron reprimidos y desaparecidos los estudiantes.

“Ese día el autoritarismo mostró, de nuevo, su rostro siniestro y  se hizo evidente la complicidad del gobierno con la delincuencia organizada. Por eso se pretendió engañar con la denominada ‘verdad histórica’”.

Pacto de silencio

Señaló que aún cuando se han detenido a 82 personas y se han realizado nuevas investigaciones que han echado por tierra la versión del gobierno anterior, no se ha logrado romper el pacto de silencio en torno a los hechos.

Como tampoco se han dado resultado las recompensas ni el ofrecimiento de protección, tan es así, que “todavía no sabemos a ciencia cierta dónde están los estudiantes”.

Sin embargo, afirmó, “esto no quiere decir que nos daremos por vencidos o nos cansaremos de buscar a los jóvenes desaparecidos, por el contrario, el hablar de este caso aquí y en esta fecha, importantísima en la historia de nuestro país, significa continuar llamando al todo pueblo a participar, informando de todo lo que sepan sobre estos tristes hechos”.

Saldar la deuda

De ahí que refrendó el compromiso de seguir adelante “hasta conocer la verdad, encontrar a los jóvenes y castigar a los responsables. El caso de Ayotzinapa es una espina que traemos clavada en el alma”.

Dijo que la deuda con las madres y los padres, será saldada, porque “cuando existe voluntad política y verdadero amor al prójimo, no hay lugar para componendas ni se permite la impunidad de nadie”.

____

M21