
Postigo: PANistas votan en tribunales
Los panistas hablan de sí mismos como una abstracción en la que ellos no creen. Comentan a los cuatro vientos inconformidades como si hubieran consultado a la población y establecen denuncias penales que no molestan a nadie más que a ellos mismos.
Los medios hacen como que el PAN tiene millones de militantes y ni siquiera llega a los 366 mil, y sobre esa falacia dan a conocer el sentir de un grupo de ciudadanos conservadores que nadie voltea a ver.
Cuando los medios señalan que los diputados federales del PAN denuncian a alguien, es decir, 217 personas son las denunciantes, que no a todas conoce la población ni la población los conoce. Es decir, son entes que forman parte de una quimera que tienen voz pero carecen de identidad corpórea como para ser reales.
Es curiosa la reiterada intención de los panistas que aseguran que millones de personas secundan sus peticiones, cuando están separados de la población; más aún, los medios acreditan que los panistas son voceros de millones de personas, a pesar de que saben que no es cierto.
Pero lo peor de todo es que hay quienes consumen esa información convencidos de que en realidad hay millones detrás de las aseveraciones de panistas que, en realidad, no rebasan un círculo de personas muy limitado y han mostrado que prefieren viajar a Europa que darle la vuelta a la colonia donde viven.
Los dirigentes y militantes del PAN no conocen a sus vecinos, están más emparentados con personas que acaban de conocer de Estados Unidos o de Bélgica que de sus vecinos. Esto les impone una evasión de la realidad que políticamente representa un suicidio para los miembros de una agrupación que tiene como objetivo obtener el poder a través de las urnas.
Ante el anuncio en los medios de una denuncia o del mal servicio del transporte público, el grueso de la población sabe que son mentiras por lo regular; denuncias y quejas que hace públicas el PAN, carecen de sustento, olvidan que deben estar acompañadas de evidencias.
Sin embargo, este desecho de esfuerzos ellos aseguran que se trata de protección de funcionarios, amigos de los fiscales y los jueces. Es por esto que se preocupan diariamente en decir que todo está cooptado por el partido en el poder, como lo estuvo antes de 2018, situación que añoran con nostalgia.
Si hay mayoría en el Congreso fue porque así lo decidió la población. No hubo un solo voto robado o desviado en las elecciones, pero su falta de votos la adjudican a la intención de acaparar el poder, no se dan cuenta que cada curul debe estar sustentada en la ley y son producto del número de votos.
El descrédito y desvaloración de las denuncias tiene que ver con las personas que las realizan; asisten a las oficinas de la FGR, en busca de fotografías en los medios, más que de justicia. Siempre son los mismos, de tal manera que su rutina ha dejado de tener no sólo repercusión sino indiferencia por su deambular en busca de algo que aseguran en la justicia desde su perspectiva.
Los diputados federales Eva María Vásquez, César Israel Damián y Federico Döring, Jorge Triana, presentan denuncias por lo menos una vez por semana. El acto de entrega es debut y despedida para dichas demandas cuyos resultados se extravían entre las faltas de pruebas, de méritos, de consistencia narrativa y de coherencia en el texto mismo de la queja.
Al PAN le funciona mejor políticamente que la denuncia no prospere porque de esa manera tiene pretextos para seguir apareciendo en los medios asegurando que las autoridades nunca les dieron seguimiento. Por si fuera poco, señalan que eso sucede con todos los ciudadanos y todas las denuncias, y todas las quejas en el actual gobierno.
Hay varios casos que el PAN recicla denuncias, como es el caso de medicamentos para niños con cáncer, causa que por lo menos ha dado lugar a una docena de denuncias ante la FGR, y que cada una es copia de la anterior. Así, se comprueba que no buscan soluciones sino rechazo a sus demandas por diferentes motivos que nunca corrigen ni actualizan; simplemente esperan a quedarse sin respuesta para que ese extravío se convierta en consigna y fortalezca su discurso.
Recordemos que antes, durante y después de la campaña de Xóchitl Gálvez, quien convocara a los medios frente a la Fiscalía para una nueva denuncia por lo menos dos veces a la semana y parte de su discurso de campaña estaba basado en este tipo de montajes.
Esa es la única forma que tiene Acción Nacional de hacer política, una oposición que intenta judicializar todo, incluyendo los resultados electorales, en lugar de buscar el voto en las calles y no en los tribunales.


